lunes, 21 de abril de 2008

Recuerdos

Me despiertan mucha curiosidad los disparadores de recuerdos.

A veces una idea lleva a otra, una imagen reflota una anécdota, un olor revive un sentimiento. Pero a veces no.

No sé si es que estoy demasiado nostálgica o si es esta ciudad que no me quiere y me obliga a refugiarme en cosas viejas. Resurgen tanto cosas lindas como pesadillas odiosas.

No logro descifrar qué cazzo es. Y me está hartando.

2 comentarios:

El Mostro dijo...

Como es la vaina. Conozco algunos recién llegados de pueblos pequeños (v.g. Los Toldos) que ya están aporteñisados y se adaptaron bárbaro y otros que pasaran siglos acá y seguirán añorando. Paciencia srta., ya podrá hacer algo y volverse o irse a otro lado. Un abrazo.

Ro dijo...

No quiero ni volverme, ni irme a otro lado.

Pero tampoco quiero que me asalten recuerdos sin sentido.