sábado, 29 de noviembre de 2008

Conste en actas

Cuando terminé el secundario dije que quería estudiar y hacer mi vida en Buenos Aires. Cuando me agarré de los pelos con mi padre por leer todas mis cartas de amor, amenacé con irme a Buenos Aires. Cuando promediaba mi carrera llegué a la conclusión de que Buenos Aires era el centro de diseño donde yo tenía que estar. Cuando me separé creí que 400 km eran suficientes para dejar atrás a un pelotudo de tamañas dimensiones. Todas excusas, me parece. En definitiva, sólo quería hacerlo porque sí; porque me gusta.

Pero que conste en actas: yo juro y re juro que nunca nadie había mencionado los jacarandás.

¡Yo no sabía que había una ciudad violeta detrás de mi sueño!

2 comentarios:

:: BajoYo :: dijo...

Cómo, no habías venido a la ciudad BBBBioleta? NO lo sabías? qué clase de Secretario de Turismo tiene el PRO!!!

Ya mismo hago una carpa al lado de los de Gualeguaychú, los de la cuenca del Plata, los de el bosque petrificado de once, los de la maqueta esa que por poco atropello, etc

Ro dijo...

Le juro que no lo sabía.

¿Cómo quiere que lo sepa, si todas las postales de Buenos Aires tienen un obelisco o una pareja bailando tango?