martes, 29 de julio de 2008

Golpes bajos

[Inserte aquí sarasa deprimente]
[inserte aquí sarasa en respuesta a eso]
- pero che, que sos insistente!
- por supuesto, es mi única virtud
- única?
- iap
- esto de luchar entre dos bajos de autoestima es imposible
- no hay forma de dañar al otro
- cualquier cosa que te diga ya fue pensada por vos antes
- asi no se puede ni ser malo

No es una cosa

No es el espejo. No es mi ciclotimia. No son mis frustraciones.

Es mi conciencia. Yo sé.


No es la pocilga. No es desafinar. No es perder al ajedrez. No es mi nariz. No es un libro no leído, ni una película no vista. No es la época del mes. No es mi falta de talento. No es no tener plata. No es mi bronca. No es no saber escribir. No es ser morocha. No es llevarme mal con la gente. No es no saber de música. No es la idiotez cotidiana ni las ganas evaporadas, ni los proyectos truncos ni un día más sin rumbo. Es todo. Yo sé.

lunes, 28 de julio de 2008

Sinceridad

- ¿No te parece que yo sería una buena deportista?
- No.

viernes, 25 de julio de 2008

Nose

Como en otros lugares no puedo quejarme, lo digo acá: odio mi nariz y quiero operarla con urgencia. Y para el que diga "ay, seguro tu nariz está bien", aquí dejo la prueba irrefutable de que necesito una sierra.


Sí, ya sé: ocupa toda la foto. Una mierda.

jueves, 24 de julio de 2008

My interpretation



Mi favorita de Mika.

martes, 22 de julio de 2008

;)

"Yo creí que el punto y coma sólo servía para guiñar el ojito en el MSN."

Juro que el tipo lo dijo con toda la seriedad del mundo.

lunes, 21 de julio de 2008

Oh yeaaaaahhhhh

Seasons of love

A veces me pasan cosas

Y me pregunto...

domingo, 20 de julio de 2008

Infantil

"No podés festejar que te regalen una taza de Mickey. Sos una chiquilina", sentenció con voz seria. Yo tenía 17 años condimentados con veinticinco mil setecientas treinta y dos manías de preescolar. Y esa fue la primera vez que discutimos al respecto, mientras este especimen me acusaba y yo intentaba defenderme con un "a mí me gusta, yo soy así".

Hoy llegué a Mar del Plata y, después de cenar, me preparé un té en la taza que -por cierto- duró mucho más que él. Y recordé las burbujas, cierto vocabulario tan dulce como rudimentario y algunas bromas de caracter infantil que riegan mi vida por estos días sin avergonzarme ni un poquito. Y sus caprichitos, la cantidad de crema que le pone al café, su cara frente a una juguetería, esa sonrisa profunda y sincera que responde a mis actos infantiles y hasta el reloj que me regaló porque "tiene brillitos que se mueven".

Y otra vez un recuerdo del presente me hace feliz. Qué vida.

sábado, 19 de julio de 2008

Welcome

La tarde que eligió my brand new love para regalarme Les Misérables, experimenté emociones encontradas. No, miento: en ese momento me encantó. La maquinaria empezó a funcionar un par de días más tarde.

Porque nunca fui de leer mucho. Entonces me dio miedo. Claro... me dio miedo no poder, no saber cómo, no disfrutarlo. Y como me dio miedo, lo dejé de lado.

¿Era una prueba, a ver si lograba leerlo? ¿Era un voto de confianza, sobreentendiendo que también iba a ser uno de mis favoritos? La duda me carcomía y seguía con mi miedo: al libro y a mí misma.

Un año más tarde, sin pensar, lo metí en la mochila. Leí esa dedicatoria por centésimo trigésima cuarta vez, y seguí. Y me atrapó. Y de a poquito, devoré más de mil cien páginas.

Alrededor de la página ochocientos, finalmente pregunté:


¿Por qué me regalaste ese libro?


"Esa pregunta puede interpretarse de dos formas -me dijo-, y para ambas tengo respuesta:

- ¿Por qué me regalaste ese libro?

Porque es una historia, ante todo, de amores enormes. Además, es uno de mis favoritos.

- ¿Por qué me regalaste ese libro?

Fue un regalo de bienvenida.
'Bienvenida a mi vida', te estaba diciendo."

Por supuesto: debería haber preguntado eso muchos meses antes, pero yo soy así y me callo.

Es larguísimo e hiper descriptivo (¡cómo me aburrí con Waterloo!). Está lleno de personajes e historias. Pesa más que mi gato y bien podría usarse para tirar por la cabeza a esos seres que no nos agradan (como los ladrones, los hippies y los ex). Una buena lluvia de gotas gorditas atentó contra la dedicatoria, desdibujándola.

Ahora, 1171 páginas, un centenar de viajes, revoltijo de emociones y apertura mental mediante, fijo mi vista en el último punto y suspiro.

Hoy ya se fue el miedo y sé que puedo leer eso y mucho más. Y disfrutarlo a lo grande.

Debería hacer justicia y decir que fue el mejor regalo de mi vida.

Nunca un regalo de bienvenida me había abierto tantas puertas.

viernes, 18 de julio de 2008

Lindo día: 2 horas de sueño y 22 de migraña

Anoche dormí menos de dos horas.

Entre la fiebre, las bombas de estruendo, los gritos de los hippies, la música fuerte y la incomodidad de la cama, no logro definir qué era lo que peor me hacía.

Hoy me levanté hecha percha. Mucha fiebre, demasiado dolor de cabeza, malestar general, hambre de no comer en más de 24 horas, odio hacia todo lo que me rodea.

Salgo a la calle y aún hay quilombo. Llego a Retiro y espero 35 minutos por un tren. Me siento y me tironean la mochila. Me bajo en Martinez y me suspenden una entrevista de trabajo. Me llama por teléfono y empezamos con los temas ásperos.

Son las 04:04, hace 22 horas que estoy despierta y el dolor de cabeza aumentó hasta ser insoportable en este momento.

Peleas, problemas, incompatibilidad de horarios, de amigos, de ideas, de planes. Diferencias de opiniones, de carácter, de formas de entender y enfrentar las cosas, la vida.

Y qué cansancio.

jueves, 17 de julio de 2008

Creo que no se notó...

...pero hoy me hizo llorar con su música.

Antes tocaba para mí... ya no. Y la boba también extraña eso.

Ay, qué ternuror



Yo me quiero comprar una moto con hijito.

Masoquista y derrochona

¿Para qué me vacuné contra la rubéola, yo?

Qué gasto de aguja y lágrimas al pedo.

Hoy me asaltan las preguntas

¿Se puede leer varios libros al mismo tiempo?

Por ejemplo: llevar uno en la mochila, para leer en el transporte público; dejar otro en el estante de su biblioteca, para leer mientras él trabaja; y tener un tercero para leer rodeada de hippies, ruido y mugre.

Eso. ¿Se puede?

Yo diría que Gavroche le clava los colmillos a Caperucita ¿o no?


A esta hora y yo con estos pensamientos tan idiotas. Yo les juro que es la fiebre, nomás.

Pelotudita reloaded

Cuando caminás sola. Cuando viajás un rato largo. Cuando te contestan mal. Cuando te sentás en una plaza. Cuando sentís olorcito a comida casera y sabés que a vos te espera un paquete de papas fritas. Cuando la policía no te deja pasar. Cuando hay ropa para lavar, pero no hay jabón y llevarla al lavadero implica no comer durante varios días. Cuando el chocolate ya no te reconforta. Cuando promedia julio y aún no probaste un guiso.

¿Es normal llorar o soy yo, que estoy pelotudita reloaded?

De un momento a otro

Me dieron ganas de comer zapallitos rellenos. Y de cortarme el pelo. De cumplir con el-desafío-infantil-vas-a-ver-que-sí-puedo irme de campamento. También me dieron ganas de pintar algunas paredes, así como para descargar energías y hacer algo útil at the same time. Y una cosa más, que me re dio ganas, es volver a la playa igual que la última vez.

Antes, cuando iba a la facultad, me preparaba un té con leche, me cortaba una porción de bizcochuelo de vainilla aún tibio, ponía una silla al lado de la mía, acomodaba allí al gato (que, dos minutos más tarde, ya estaba en mis piernas y no en su silla), ordenaba todos mis lápices por color, llenaba varios vasos, buscaba varios pinceles y era el high point of my night. Siempre nos pedían un mínimo de 5 ideas, para definir un rector. Yo hacía cerca de 30. Todos pintados, y con notas, y hasta con propuesta textil. Una maniática peligrosa. Y me dieron tantas ganas de eso...

En otro orden de ganas, me asaltó la necesidad de estar con mi hermanito para su cumple. Andamos gestionando esa idea.

Y algo que ni yo podría prever: me dieron ganas de hacer algo por mí misma. No sé... como que estoy demasiado abandonada, muy arruinada. Y me siento vieja y más fea que de costumbre. Y mi piel, sin cuidados, es una mierda. Mi pelo no se queda atrás. Mi estado físico ya da lástima. Entonces me da una mezcla de pena y asco cuando me miro al espejo. Y creo que debería hacer algo al respecto.

martes, 15 de julio de 2008

Feíto

¿A todos les duele cuando las medias se arrugan en el talón? ¿O sólo me pasa a mí? Qué cosa fea :(

¿Sabés qué me imagino?

Un domingo. De sol con frío. Y despertarme medio temprano (medio, no del todo).

Haber dejado en la heladera una masa quebrada y hornear galletitas a primera hora.

Hacer té para mí. Café para él.

Poner Beatles y volver a la cama, con bandeja llena.

Desayuno, abrazos y planes de levantarnos para almorzar.

- Hace frío ¿pongo otra frazada?
- Ponete mi buzo, si querés

Y sonrisa amplia, por el perfumito.

Último momento

Resulta que ahora (pero desde hace como cuarenta y cinco minutos, nomás) los hippies me caen peor que antes.

Porque algunos no lo entienden y porque yo no escribo muy bien...

...el otro día, releyendo unas cositas de Lou, me acordé que lo tenía que linkear.

lunes, 14 de julio de 2008

Algún día

Estaba pensando que algún día me voy a ir a Uruguay.

Para conocer, nomás.

De puro curiosa.

Y para andar en barquito :D

Yo no soy de las que caen bien enseguida

Ni hago el esfuerzo, tampoco. Más bien, todo lo contrario.

Amolipá

He visto pasar por este antro de perdición y mugre a especímenes de todas las razas, nacionalidades y colores, excepto de esos.

¿Es que no existen hippies chinos?

White hair

Hace un tiempo, con un nudo en la garganta y toda la angustia del mundo, me encontré una cana.

Desde ese día, el mundo ya no volvió a ser el mismo.

Sí, por supuesto que estoy exagerando. Pero MI mundo, no volvió a ser el mismo.

domingo, 13 de julio de 2008

17 and 2

¿Viste los recién enamorados, cuando están todos boluditos y aprovechan cada paso para un beso?

¿Y cuando pelean a ver quién ama más al otro? ¿Y cuando duermen abrazados aunque sea hiper incómodo?

Bueno. Pasar una tormenta y que, cuando sale el sol, siga estando todo eso... PRICELESS.

¿Tendrá superpoderes...


...o es sólo un caso severo de mal gusto?
Sí: la foto está horripilante. Pero sepan entender que fue sacada con el teléfono, el movimiento del tren y una luz horrible.

No me lo explico

No sé por qué voy de la alegría a la tristeza, de la seguridad al miedo.

Ahora somos invencibles / ahora nos quebramos. Ahora amanecemos juntos de por vida / ahora armo el bolso.

Y que me niegue no ayuda. Y que yo hable poco, tampoco. Y que necesite estar con él siempre, menos. Y que todas sus ex sean mejores, ni a palos.

Seguiré así, con mi ciclotimia habitual, mi molesto silencio, mis ganas reprimidas y pasando de la sonrisa a la lágrima en un abrir y cerrar de almas.

viernes, 11 de julio de 2008

¿Cómo digo lo que no quiero decir?

Cuando estoy acá, en Ciudad B, está clarísimo que cuando viajo a Ciudad A voy "a la casa de mis viejos" (o "a visitar a mi gato" o "a oler el mar", shomentiemdo).

Pero cuando estoy allá, me cuesta mucho decir delante de ellos que esa es "su" casa, y no la mía. Me da miedo lastimarlos.

Carta temprana

Querido Papanuel:

Como me la paso quejándome todo el tiempo y pongo mala cara por todo lo que no puedo tener, este año te voy a pedir algo más accesible que mi añorada Vaio rosa.

Quiero una burbuja por día.

¿No sabés de qué hablo? Seguí el link o te secuestro un reno.

Amotinados

- C está furioso porque S lo cagó a gritos
- J le grita a R por teléfono
- V se fue silbando bajito
- y D se caga de la risa de todos los demás
- y vos?
- yo chateo con mi chica ;)

Apretujemos el alma

Ahora me dieron ganas de ir a hacer el curso de origami. Y de aprender a tejer, a bordar y a coser (bien); macramé no estaría mal, tampoco. Y de hacer un cursito de cocina, otro de pastelería y alguno más. Después tengo ganas de un taller de dibujo, alguno de estampados, uno de comic, un workshop de figurines y algún perfeccionamiento más. Unas buenas clases para aprender Photoshop, Illustrator y esos que nos sirven tanto como Audaces y Rhinoceros.

Y de mudarme, y de leer, y de cocinar, y de hacerme ropita. Y de patinar, y de ir al cine. Y de hacerme el famoso felpudo de "pisame, que me gusta" (para mí, obvio).

Quiero una ventana con mucho sol y vientito. Una mesa con mantel teñido, platos viejos, copas lindas, agua, pan casero y cubiertos simples. Un estante lleno de especias. Un cajoncito con papines. Repasadores handmade. Un buen movil y un gran cuadro.

Y fotos por todos los rincones. De él, del mar, de mi gato y de comida. De texturas, de calles, de sonrisas y nuestras. Algunas en bonitos porterretratos, otras en álbumes gorditos, con una me hago un puzzle.

Sí, claro: ahora que sé que todo va a estar bien, yo sueño a lo grande.


UPDATE: Y encima ahora tengo un juguete de tipografías :)

jueves, 10 de julio de 2008

Daddy did it


Body art


Si querés hacerlo con Photoshop, no te sale.

miércoles, 9 de julio de 2008

Chicas Cosmo

Guadalupe y yo siempre jodemos diciendo "todo lo que sé de sexo lo aprendí en el Discovery Channel". Lejos de ser verdad (porque en el Discovery sólo hablan del acto sexual de la hormiga californiana, nunca del homo sapiens), nos reímos a costa de una ex-roomate que vivía leyendo todas las notas "hot" que publicaba Cosmopolitan pero nunca pasaba de las palabras a los hechos.

La técnica se aprende en el polvódromo, nena. Eso de devorar tu Cosmo como las monjas la Biblia y hablar al respecto, no sirve. Me pregunto cuántas de esas que van por la vida con un perfil de Super Perra y responden cualquier pregunta referida al tema, realmente saben qué hacer cuando sólo tienen un testigo y la oportunidad de demostrar si son o se hacen.

Pobrecitas.

Thank you for loving me

martes, 8 de julio de 2008

Delicias

En mi familia no suelen festejarse los cumpleaños. Tal vez una cena íntima con un rico menú, o ir a pasear a algún lado, o algo asì.

¿Invitados? No.
¿Globos, guirnaldas y cartel de bienvenida? No.
¿Torta con velitas? No.
¿Cantar el Feliz cumpleaños? No.

Pero ayer mi madre celebró sus 53 con su marido, sus hijos y una amiga, todos alrededor de una mesa llena de cosas ricas.

Ojalá esta costumbre se hubiera impuesto en esta casa muchos años antes. Estuvo bueno.


Igual, del Feliz cumpleaños, ni hablar.

¿Y mi dieta?

El jueves estoy de regreso en Buenos Aires.

El viernes pensaba comenzar mi dieta.

Ayer terminó la semana de la dulzura.


¿Qué hago con todo esto?

domingo, 6 de julio de 2008

Golpe de realidad

Hoy me vi reflejada en un espejo de 8x.

Me deprimí.

sábado, 5 de julio de 2008

I'll be there for you

No one could ever know me
No one could ever see me
Seems you're the only one who knows
What it's like to be me
Someone to face the day with
Make it through all the rest with
Someone I'll always laugh with
Even at my worst I'm best with you, yeah

Entre otras cosas

Lo malo de esta ciudad es que no hay tantos gatos para acariciar como en Mar del Plata. Y a mí me gustaba eso.

viernes, 4 de julio de 2008

¿Por qué tiene 24 horas?

Hay días que no deberían empezar. O, al menos, deberían terminar pronto.

jueves, 3 de julio de 2008

Que envejezcas feliz

- le compré a mi mamá unas cremas para el cumpleaños
- me pregunto si no será una indirecta muy directa
- anti age?
- una, sí
- mirá, amor... si le compraste anti age, le estás diciendo vieja
- si le compraste comunes, no les estás diciendo vieja
- le estás diciendo FEA

- ahora, dado que UNA es anti age, creo que el mensaje global de tu regalo es VIEJA FEA
- le compré una que es antiarrugas para el contorno de los ojos, otra que es para las manos, una para peinar y un agua termal en spray
- o sea que le voy a decir que está hecha mierda ¿no?
- mmmsep
- pero le hice un moñito re limdo!
- te falta algo, igual, para completar
- ?
- las pastillas de la presión, el bastón y un paquete de pañales para adulto
- con eso, creo que va a estar bien

- y si le regalo unos escarpines antes?
- para cuando descubra que en realidad no va a ser abuela, las cremas van a ser un regalo genial

martes, 1 de julio de 2008

Para ponerse colorado

por el Dr. Elías Norberto Abdala

La vergüenza, en cualquiera de sus formas, es uno de los sentimientos más dolorosos que experimenta el ser humano, al sentir que queda al descubierto lo que él considera algún defecto o carencia que quisiera mantener oculto.

Para algunos especialistas, la vergüenza es una vivencia positiva, ya que permite que la conducta se mantenga dentro de márgenes fuera de los cuales los comportamientos podrían conducir al conflicto con las normas sociales o con los preceptos morales. Es decir que sin vergüenza podría llegar a perderse la conciencia de los límites razonables de la convivencia. En este marco, el pudor extremo actuaría como un útil mecanismo de alarma, de autocontrol y de sociabilidad.

Para otros, por el contrario, la vergüenza es una manifestación disfrazada de los sentimientos de culpa, un trastorno que paraliza el crecimiento personal, frena el desarrollo y limita las potencialidades de la persona.

Hay algo de innato a todos los mecanismos de la vergüenza, ya que ésta se manifiesta con expresiones comunes y más o menos universales, que son sobre todo faciales (el rubor, el desvío de la mirada, las manos tapando la boca o parte de la cara, el movimiento incontrolado de párpados), lo que induce a pensar que es un sentimiento consustancial a la naturaleza humana.

Pero también hay mucho de adquirido durante el desarrollo de los primeros años de vida, ya que las estadísticas indican que aparece con más facilidad e intensidad en quienes han sido educados en medios donde abundan los tabúes, las restricciones, la falta de libertad y una formación puritana o exageradamente rigurosa.

Marilyn Sorensen, psicóloga estadounidense especialista en el tema, explica cómo se origina el sentimiento de vergüenza: a través de su desarrollo evolutivo, los niños van generando una visión interna de sí mismos como seres adecuados para el medio en donde van creciendo, modelo que será el prototipo con el que enfrentarán, más adelante, el mundo real.

Aquellos niños que son constantemente criticados, rechazados, castigados, culpabilizados o abandonados afectivamente, van construyendo una suerte de fotografía íntima de sí mismos que los avergüenza. Es decir, que su identidad infantil los podrá hacer sentir en su futura vida personal y social como seres inadecuados o diferentes a los demás, a pesar de que puedan disponer de valiosas condiciones personales. Estos precoces sentimientos de inferioridad son la génesis del desarrollo de personas vergonzosas y temerosas ante la posibilidad de mostrar la hilacha ante terceros.

"Estas personas temen que su actuación deje al descubierto el supuesto desconocimiento de las reglas adecuadas, temen equivocarse o tener conductas que otros consideren inapropiadas. Están muy pendientes del rechazo o crítica de los otros", dice Sorensen.

Psicólogos, psiquiatras y terapeutas sostienen que la vergüenza juega un papel crucial en la timidez, en la fobia social, en los desórdenes alimentarios, en el abuso de alcohol y otras drogas, en la violencia sexual o doméstica y en otros tipos de problemas sociales y laborales.

Revista Viva
29/06/2008