jueves, 30 de julio de 2009

Lanza la bola

No sé qué parte de mi cerebrito lo tenía completamente bloqueado, pero hace un ratito -mientras me hablaban de Tommy- recordé que la primera vez que me fui de la casa de mi ex, me pasé casi siete horas jugando al pinball en Sacoa. Gasté menos de dos pesos. No paré de llorar ni un minuto.

¿A dónde se van los recuerdos cuando no están?

martes, 28 de julio de 2009

Temporada de temporales

Por ahí me cuentan tecnicismos irrelevantes que no logran explicar la tristeza que siento cuando veo la costa de Mar del Plata destruida por el temporal. Se me caen las lágrimas y no puedo evitarlo. Para el día del niño deberían regalarme un frasquito de cianuro.

lunes, 27 de julio de 2009

Fact

Pelear destruye. Hace tres días que no me puedo mover.

viernes, 24 de julio de 2009

MDP vs BA - Las cosas que extraño

· Cuando llueve, huele delicioso.
· El té es más rico.
· La gente no te lleva por delante.
· Todo queda cerca.
· El frío se siente diferente.
· La pizza, el pan, las pastas, las facturas.
· No me pierdo.
· El agua no tiene olor a cloro.
· Cuando compro telas, me invitan a tomar el té con la música que yo elija.
· Los vegetales son sabrosos.
· Hay muchos gatitos en la calle.
· Se puede caminar/patinar/andar en bici por todas partes, sin problema.
· El cielo está limpio.
· La luz natural es más linda.
· El pescado siempre es fresco.
· En las mercerías te tratan bien.
· Los huevos no parecen gelatina sin sabor.
· La playa desierta en invierno.
· Mi gato está allá.

jueves, 23 de julio de 2009

Diferencias

Creo que la diferencia entre regalar algo comprado o decantarse por algo hecho a mano es similar a la que existe entre enviar un e-mail o una carta.

Ya sé que estoy medio loquita, pero yo siento así.

miércoles, 22 de julio de 2009

Estoy contenta

Me llegó un mail (absolutamente inesperado, juro que no participé en concurso alguno) diciendo que me gané $50 en Temátika. A mí estas cosas no me pasan. Me puso contenta :)


Ya veo que ahora tooooodos reciben un mail con un voucher para temátika -y encima, por mayor valor-. No me importa, igual estoy contenta.

6 cosas que me dan felicidad

1- Los abrazos de verdad, sobre todo esos que hacen crujir los huesos.
2- Cocinar. Alquimia, magia, amor en estado puro.
3- Descubrir cosas nuevas. Seguir sorprendiéndome.
4- Las pequeñas alegrías, los detalles, el perfume que deja cada situación.
5- Crear. Preferentemente, para los demás.
6- Estar ahí mientras él compone música. O mientras toca, o mientras canta, o mientras duerme. Estar ahí.


A Perica le llegó este meme, y lo soltó para todos los de Aries, Capricornio y Piscis. Aquí está el mío.

martes, 21 de julio de 2009

Sepan entender

Hoy es el cumple de mi hermano. No tengo ganas de nada más que estar con él. Punto.

lunes, 20 de julio de 2009

Amiga fugaz

Al abrir la puerta una disfónica voz con tonada litoraleña y un tercio de timidez me saludó: "Guadalupe" -susurró.

Su pelo era 95% rojo; las raíces de dos centímetros acusaban un abandono que combinaba tristemente con esas ojeras demasiado marcadas para los 23 años que dijo tener. Y un cuerpecito de huesos marcados, dientes parejitos y enormes ojos marrones pasó a ocupar la cama de abajo.

Empezamos a conversar, de a poco, esa misma noche. Con su disfonía y mi reticencia, apenas intercambiamos información acerca de nuestras respectivas ciudades natales. Y sobrenombres:

- Soy de Concepción del Uruguay.
- Mar del Plata por acá.
- Me dicen Pipi.
- ¿Como Pippi Longstocking?
- Sólo Pipi.
- Está bien, mi mamá me dice Mili.

Mi intermitente estadía en el ph hizo que nos viéramos la mitad de la semana, y cada uno de esos días hablábamos de algo diferente. Así supe que era celíaca, que estudiaba Derecho, que sabía tocar la guitarra, que casi muere en manos de su padre alcohólico, que le gustaba bailar, que tenía tres hermanas, que fumaba a lo bestia, que era una bulímica en recuperación, que nunca pudo cantar ni el Feliz cumpleaños, que saltaba de cama en cama, que estuvo inconciente más de una semana por un intento de suicidio con Valium y vodka. Que sólo una vez sufrió por amor y se juró nunca más volver a hacerlo.

Yo le conté algunas de mis cosas. O muchas, en realidad. De las que no cuento, y de las otras también.

Pasamos a ser el hombro y la sonrisa. La compañía que hacía falta en ese lugar para no romper en llanto a cada rato. Nos hemos soportado malhumoradas y gruñonas, siempre sabiendo que al día o a la semana siguiente los roles cambiaban. La he visto enojada, triste, deprimida, borracha y drogada. Y jamás se me cruzó por la cabeza que no me importe.

Juntas fuimos al planetario a ver un eclipse aquella noche de febrero, tuvimos los diálogos más malvados en diez kilómetros a la redonda, nos peleamos con la cajera de Coto, chateamos sentaditas una al lado de la otra, caminamos la ciudad, jugamos al Pictionary, superamos la noche del colombiano, nos ayudamos en nuestros trabajos, cocinamos, compramos revistas a medias y hasta morimos de felicidad cuando la condenadora segunda línea no apareció luego de su reencuentro furtivo con el ex ex ex.

Un día nos despedimos y no volvimos a vernos. Yo la extraño.

miércoles, 15 de julio de 2009

Me duele hasta el culo

Las muelas de juicio apestan MAL >:(

lunes, 13 de julio de 2009

Sh

Cuento mientras camino. Las baldosas, las piedras, los pañuelitos que uso, los árboles, la gente con la que me cruzo y los autos rojos que pasan. Todo en listas diferentes, todo en mi cabeza.

Huelo. Manteca, perfume Echo, tierra mojada, plástico, earl grey, gelatina de frutilla, café, shampoo, queso blanco, libro nuevo, tinta indeleble, crema Hinds, tostadas. Mi olfato funciona al 250 porciento.

Recuerdo. Cintas para el pelo, revista Anteojito, medias con puntilla, muñeca con pelo rosa, lápices carbonilla que no me dejaban usar, perder a mi mamá en la tienda Los gallegos, rodetes apretados, patinar renga, ñoquis de mi abuela, huevito Kinder el viernes a la tarde, almuerzos solitarios, letrita de hormiga, collar de caracoles, no saber dibujar. Mi infancia a flor de piel, una mierda.

Escucho. Tacos ruidosos, chicos gritando, dos viejas se quejan de la mesa que eligieron, la nenita explota un globo adrede, la tarjeta de crédito pasando por el posnet, una parejita habla de adoptar un perro, el de seguridad envía un sms. Escucho todo, pero como si no estuviera ahí. Como si no estuviera acá.

Soy silenciosa, y cuando me siento mal doblo la apuesta. Algunos piensan que estoy muy mal, pero la verdad es que simplemente soy yo en un día de introspección. Cuando estoy así, alejada, percibo el doble o más. No sé si llamarlo perspeciva o pelotudez, pero es así.

Entonces cuento, huelo, recuerdo, escucho y me veo a mí misma. Resultan días de mierda, los de introspección, pero yo los necesito bastante.

Silencio e introspección.

Sh

domingo, 12 de julio de 2009

Feeling

Cada tanto me dan ganas de renunciar a todo, y que el mundo y toda mi existencia se vayan bien a la mierda -al fin y al cabo, nada cambiaría demasiado-.

Hoy tengo uno de esos días en los que nada tiene sentido.

De levante

"Tengo otras opciones, y hasta estás en desventaja con respecto a tus competidoras. Igual me quedo con vos."

Un "deberías estar agradecida" hubiera sido el broche de oro.

viernes, 10 de julio de 2009

Surprise

-Llegué 20 minutos temprano. Te espero en la puerta.
-Ok. Yo llego puntual.
-Tengo miedo de no reconocerte!
-Ah, estoy hecha mierda...
-Yo estoy re viejo :(
-Uf, me imagino.


A las 16:30 del martes pasado nos encontramos con un abrazo tras nueve años de no vernos. Él está igual que siempre, pero más flaco y más gay.

-¿Tomamos algo acá?
-No, quiero ir a ese lugar que está en todos los shoppings, que hace unas tartitas re ricas.

Una mini tarta de frutas + una Coca Cola para él; un té + un tostado de jamón y queso para mí. Bandejita con servilletas que dicen "Alegría en tu corazón! ♥". Y sentémonos ahí, en los silloncitos.

"Están buenísimas estas tartas".

Anécdotas mutuas, recuerdos de esos años siniestros, consejos de amigas.

"No me gusta mucho la uva, ni el kiwi... y tiene poca crema pastelera. Además la masa está medio dura. Pero están buenísimas estas tartas".

Me he sorprendido a mí misma. Disfruté durante un par de horas con alguien de mi pasado. Hablé bastante (y escuché mucho, as usual). Me mostré como soy y tal cual estoy, y hasta me reí de mis propias desgracias: desde cuánto sufrí durante el secundario hasta las peores anécdotas del PH, pasando por las peleas con mi familia, las psicosis de mi ex, una muela en mal estado y los agujeritos de mi ropa.

Y hubo devolución: "la pasé genial".

Ok. Fui yo misma -sin fijarme en lo mal que luzco o en lo poco que tengo o en lo aburrida y poco interesante que soy o en la cadena de fracasos que es mi vida- y aún así a alguien hice pasar un buen rato.

Me he sorprendido a mí misma.

miércoles, 8 de julio de 2009

Unexpected

Me regaló flores de colores. Qué emoción :')

lunes, 6 de julio de 2009

Cochinadas III

Maldita gripe puerca. También suspendieron las clases. Y el trabajo.

Lo único bueno de la influenza fue ir ayer al supermercado:
domingo a la tarde, cinco gatos locos y
nadie under 18.
Paz.

domingo, 5 de julio de 2009

Huerta

Tres macetas, tres bolsitas con tierra, tres sobrecitos con semillas:

"Coloque la tierra en las macetas y plante las semillas a 2 ó 3 centímetros de profundidad. Mantenga húmedo hasta que brote. Luego continúe con riego moderado."

Voy a tener romero, rúcula y cebolla de verdeo. Qué feliz estoy.

viernes, 3 de julio de 2009

Regalada

La gente suele hacerse muchos problemas a la hora de los regalos: hay quienes nunca saben qué regalar y quienes regalan siempre las mismas cosas.

Sé que hay muchas personas que odian determinados presentes: mi pareja detesta que le regalen ropa (especialmente bufandas) tanto como su madre aborrece que le obsequien cosas para la casa. Cuando yo iba al secundario tenía una compañera que te ponía en su lista de personas con las que no hablo si caías a su cumple con cualquier adquisición que no fuera útil, que no sirviera para algo. Y tuve también un conocido que sólo quería la plata, para hacer con ella lo que le viniera en gana.

Este último tema -regalar plata- es para mí una especie de pecado capital. Gula, avaricia, ira, pereza, regalar plata. O su versión contemporánea llamada gift card. ¿A qué mente se le ocurre ir a atiborrarse de torta y llegar con una carta de presentación que dice "no te conozco lo suficiente, o sí, pero no me tomé la molestia de elegir algo para vos"?

Yo soy de las que piensan y piensan los regalos. Cuando veo algo que me gusta lo anoto en la lista correspondiente en mi cerebro: "púas en blister para D", "crema con brillitos para Ro", "rarezas de Franz Ferdinand para Chiru", y luego ya sé las opciones que tengo para cada uno. Y, por sobre todas las cosas, no descarto nada como potencial regalo. A posteriori habrá que pasar otros filtros (como el presupuesto, las necesidades del otro, la época del año y mil etcéteras más) pero me resisto brutalmente a limitar las compras a ropa, libros o discos. Eliminar posibilidades sólo porque no corresponden al regalo standard me resulta una pelotudez.

Otro tema es el volumen del regalo, y esto se rige específicamente por cuestiones de género. Uno de los mejores regalos que recibí en mi vida fue una máscara de pestañas; sí, un paquetito ínfimo que contenía el primer ejemplar de Lancôme de mi historial. Magia con pincelito. En la vereda de enfrente, mayor será la respuesta de un hombre ante un regalo cuanto más espacio ocupe el mismo en una estancia; ellos siempre andan peleándose por ver quién la tiene más grande.

Si vamos a lo personal (porque este es un blog personal, sólo importa lo que a mí me ocurra, qué tanto!) es muy fácil hacerme regalos. Sólo se trata de decidir qué.

· Soy feliz si recibo cosas hechas a mano por la persona que me obsequia.
· Jamás me ofendería ante regalos hogareños: pequeños electrodomésticos y bonitas piezas de bazar están bien para mí.
· Nada me va a hacer sentir más vieja y hecha mierda, así que recibo con placer cremas y maquillajes.
· Si bien está dentro de los regalos comunes, nunca desprecio ropa.
· Amo dibujar, por lo tanto deberían saber que se convierte en rey quien me sorprende con papel para acuarela, unos pincelitos de pelo de marta, algunos pasteles a la tiza o una simple carpeta donde guardar mis bujitos.
· Cookie cutters o un set de batidores, una pastalinda o cierta variedad de especias: si sirve para cocinar, está perfecto.
· Libros y discos, sí: aunque no tengo autoridad en la materia, los disfruto.
· Herramientas o materias primas para hacer cosas: un telar, algún atado de retacitos, papeles lindos, un par de hilados, un estuche para agujas de tejer, un curso de origami. Todo eso me dibuja una sonrisa.
· Collares, pulseras, bufandas, bolsos, hebillas, carteras, cartucheras, llaveros, portacosméticos y todo tipo de accesorios que me condimenten un poco son bien recibidos.
· Juegos de mesa, gadgtes y juguetes (como la pistolita de Padme, que no recuerdo cómo se llama) me resultan geniales.
· Entradas para un espectáculo, por supuesto que sí.
· Flores de colores, absolutamente sí.
· Y sucumbo ante los sets: velitas perfumadas + antifaz para dormir + The Seventh Song; taza con plato + cucharita divine + un blend medio rarito; cuaderno + lapicera bonita; baterías + película para alguna cámara vieja; maceta + semillas + regaderita para armar una mini huerta de aromáticas; sorrentinos con crema + Coca Cola + pan casero. No estás regalando objetos sino un momento, y eso es impagable.

Dos detalles más.
En primer lugar: no importa lo que sea, si es cute va a estar perfecto.
Y como brochecito: si el packaging es lindo, puede provocar orgasmos.

jueves, 2 de julio de 2009

Cochinadas II

Por la reputís*ma gripe cochina del o*to me suspendieron el examen de taekwondo. Ahora tengo por delante otro mes de m*erda, alucinando y teniendo pesadillas al respecto.