miércoles, 30 de diciembre de 2009

Nochevieja

El 2010 lo empezaremos al aire libre. Salimos de campamento mañana por la mañana y quién sabe cuándo volveremos.

Bueno, sí: volvemos -como máximo- la tarde del sábado, que estrena el nuevo espectáculo y tenemos trabajo por hacer.

Nos vemos el año próximo. Bon voyage!


PS: Los balances de fin de año no sirven para nada bueno.

domingo, 27 de diciembre de 2009

Navidad

Parejita nerd: yo le regalé el bendito router y él me regaló una tableta gráfica. Y los dos felices como niños con juguetes nuevos.

Bueno... somos niños con juguetes nuevos :D

Nochebuena

En la mesa del patio. Muchas velitas. Villancicos de Brian Setzer. Comida en miniatura. Fuegos artificiales.

Aunque suene cliché, mucho amor y una paz deliciosa.

Realmente bonito, y muy nuestro.

jueves, 24 de diciembre de 2009

Debate

· Picnic en los decks de Paraná, a riesgo de volarnos con el viento del sudeste.
· Picnic en la habitación, a riesgo de hacer un pequeño desastre.
· O comemos en la mesa del patio la comida que ya tenía preparada, lo cual técnicamente deja de ser un picnic y desperdicia los almohadones y demás cosas que compré para tal fin, pero parece la opción más razonable.

Me encantaría que algo, de vez en cuando, me saliera bien. Qué desilusión.

Bye bye

Seis de la mañana y muchos truenos. Algo de lluvia. Viento.

Adios a nuestro esperado y planeadísimo pic-nic de nochebuena :'(

lunes, 21 de diciembre de 2009

Faltan cuatro días

Ya tengo prácticamente todo para el picnic del jueves, y estoy bastante aliviada al respecto.

De regalos, aún me falta terminarlos a todos, pero avanzan. Creo que van a quedar lindos. Nota para mí misma: presentación.

Hablando de regalos, el sábado me compré ocho libros por cien pesos. Aguante la noche de librerías y la causalidad que me puso el sábado a la una de la mañana sobre Corrientes.

Diciembre empieza a mejorar. Sobre todo porque ya se termina. Qué felicidad.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Knock-knock

Hace casi tres años que, al salir de un lugar, no digo "me voy a mi casa". Porque no tengo casa. Siempre estoy en el lugar de otro.

Tal vez no sea tan difícil entender por qué vivo pidiendo permiso.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Little demons

Los mosquitos me picaron tantotantotanto que mi cuerpo reaccionó. Con fiebre. Los odio de la peor forma que se puede odiar a alguien: quiero exterminarlos a todos.

Me voy a comprar algún venenito y un Caladryl de repuesto >:(

martes, 15 de diciembre de 2009

Cosmicogami

Terminé mi curso de estrellas. Soy un poquito más feliz que hace tres semanas :)

viernes, 11 de diciembre de 2009

Interdisciplinaria

La práctica del origami mejora las capacidades repulgatorias de las personas. Cinco docenas de empanadas decentes lo certifican.

Llamado a la solidaridad

¿Quién me acompaña al jardín japonés? Aún no lo conozco y me muero de ganas, pero sé que es una de esas cosas que no le puedo pedir a mi shico porque me va a decir "andá sola" :(

Ese maldito repulgue

Es de público conocimiento que me fascina cocinar, pero debo admitirlo: odio hacer el repulgue de las empanadas. No me sale. Me quedan chuecas y me molesta.

Como alguna forma de autoflagelo, hoy tengo que hacer varias docenitas. Me voy a repulgar, repulguear o comosediga toda la tarde.

Chau.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Kitchen bloopers

Los errores en la cocina, ocurren. Ya sea por ignorancia, por no prestar atención, por negarse a seguir una receta (especialmente si hablamos de pastelería).

En mi recorrido nocturno por Google Reader me topé con este post en The Kitchn que, además de hacerme sonreír y -al mismo tiempo- sentirme mal por algunas historias de los lectores, trajo a mi memoria la primera vez que me pasó algo así.

Porque, claro, a todos los que cocinamos nos pasan cosas que quisiéramos borrar de nuestra historia. Y aunque de un tiempo a esta parte me he vuelto muy exigente con cuanto hago en la cocina (ya que pongo lo mejor de mí y cuido todo detalle, espero que me salga todo perfecto siempre), sé que no es un desastre cuando las galletitas no salen todas iguales, por citar un ejemplo tonto.

Pero otros errores resultan incomibles.

Cuando recién empezaba a cocinar, como a mis 9 ó 10 años, lo hacía siempre los fines de semana, cuando mis papás dormían la siesta. Agarraba un par de libros de cocina que tenía mi mamá o copiaba alguna receta de la tele durante la semana, me fijaba para cuál había ingredientes suficientes y empezaba mi obra.

Ese domingo de invierno me topé con una receta fácil y rápida: torta de naranjas. Pero en mi casa no había naranjas ese día, sino mandarinas. Entre los ingredientes figuraba "jugo de naranja", así que yo traduje mi receta como "jugo de mandarinas" y me puse a hacerlo. Con la extractora de jugos (artefacto que me fascinaba y mi madre nunca me dejaba usar).

Sépanlo: en 1992 las jugueras no separaban las semillas de la pulpa, y mi torta resultó amarga como un antibiótico.

Eso sí: olía deliciosa.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Texto predictivo

Mi celular se taró. Hace un par de días, mientras tipeaba un mensaje de texto, se reinició solo. Y cuando resucitó, decidió unilateralmente que el texto predictivo no era más su amigo.

Sí, tengo que escribir todo presionando mil veces cada tecla. Y antes de que pregunten, lo admito: yo soy de las hinchapelotas que escriben los mensajes de texto ortográfica y gramaticalmente correctos, y me molestan mucho ls q skribn km el qlo.

No sé cuánto tiempo le queda a mi paciencia antes de colapsar.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Pique-nique

Planificando con bastante tiempo nuestra Nochebuena, que va ser un picnic bien lindo para dos. Locación a confirmar. Mucha variedad de fingerfood. Muchas miniaturas caseras. Mucha belleza en pequeñas dosis. Detallitos cute por doquier.

Amor y dedicación a full, para que resulte una noche inolvidable. Y que se repita.