martes, 12 de junio de 2012

Probabilidad de chaparrones aislados

Hace una semana dije en Twitter lo mal que me sentía y tuve una avalancha de gente preocupada por mí.

No lo esperaba, ni siquiera sabía que había alguien leyendo, pero en las siguientes horas me recomendaron psicólogos que no puedo pagar, me ofrecieron ayuda que no puedo aceptar, me hicieron sentir mucho mejor.

Tengo algunos días luminosos. Muy salteados, pero los tengo. Días en que todo es una porquería, pero aún así me levanto y cocino rico, pongo música y hago cosas.

La mayor parte del tiempo, sin embargo, es de una tristeza muy profunda. No es por una sola cosa, son varias. Supongo que la más importante en mi cabeza es la falta de dinero, y la más importante en mi corazón es la arena movediza en cuestiones familiares -no de la familia que ya tengo, la que me trajo al mundo, sino de alguna a futuro, imaginaria-.

Como decía antes, no tengo plata para pagar psicólogos, pero sí -curiosamente- para hacer un taller de alfarería. Fue el regalo de cumpleaños de mi madre y aún no lo hice valer. Otra de esas cosas que hacen ruido: no le puedo decir a mi mamá que quiero usar esa plata para un psicólogo. Mis papás son de esas personas que no saben dar palmadas en el hombro, son felices con el "told you so" en la punta de la lengua. Lo que menos necesito bajo estas nubes es una lluvia de wetoldyouso.

Seguramente se me pase. En algún momento tiene que pasar, no puedo seguir así por siempre. Mientras tanto, un día a la vez. Y este ya se terminó, que es tarde y mañana tengo que levantarme a deprimirme por las mismas cosas que hoy.

4 comentarios:

Shimmy dijo...

Ro, el dinero es una mierda, la falta de dinero es peor aún.
Ojalá cambies de suerte.
Mientras tanto te mando un abrazo.

Ro dijo...

Abrazo, Shimmy. Te leo siempre, ya sabés.

perica dijo...

querida ro. hoy empiezo formalmente mis vacaciones y senti la necesidad de volver a leer blogs que habia abandonado exclusivamente por falta de tiempo. el primero queclikee fue el tuyo y ahora me leo este post tan brillante tan claro, tan maravillosamente escrito... ojala estos seis meses q pasaron desde q lo escribiste hayas encontrado paz. siempre hay que resucitarse y volver a empezar. una buena manera de desdramatizar todo y cagarse de risa de uno mismo. y dejarse querer y flotar un poco hasta que pase. ojala haya pasado. yo soy de las que te aprecian, aun habiendote visto media hora in the real life...a veces basta

Ro dijo...

qué lindo leerte, peri. sos una genia. tu blog (como era antes) se extraña, eh!